Generosidad
Horacio ha construido empresas con presencia en seis países. Pero lo que más dice de él no está en sus números: está en lo que hace cuando nadie lo está mirando.

Dar sin reflectores
Hay éxitos que se miden en empresas.Otros, en la sonrisa de un niñoque abre un regalo con su nombre.
A lo largo de los años, Horacio ha donado en distintas ocasiones a distintas fundaciones, como Las Cenas de Isabella, Fundación Chocho y Bruno Tocando Corazones. A veces de forma pública, dando la cara para que otros se sumen. Muchas otras, en silencio: sin nombre, sin foto y sin esperar nada a cambio.
Ha dado dinero cuando hacía falta dinero, y ha dado en especie cuando lo que hacía falta eran juguetes, regalos, tiempo y presencia. Para él ayudar no es un gesto de temporada: es una forma de vivir.
01
De forma pública
Cuando dar la cara ayuda a que otros se sumen, la da. Su nombre abre puertas, y lo usa para abrírselas a quien más lo necesita.
02
De forma anónima
Muchas veces nadie se entera, y así lo prefiere. Hay ayuda que pierde su sentido en el momento en que se presume.
03
En dinero
Aportaciones directas a fundaciones que sostienen causas todos los días, para que su trabajo no se detenga por falta de recursos.
04
En especie
Juguetes, regalos y experiencias. Cosas que se pueden tocar y momentos que se quedan para siempre en la memoria de quien los recibe.
Causas que ha apoyado
Distintas fundaciones,una misma convicción.
Niñas y niños que enfrentan el cáncer, pequeños que crecen en una casa hogar y familias que necesitan un respiro. Y muchas causas más que nunca aparecerán en esta página, porque ahí la ayuda llegó sin firma.
01
Las Cenas de Isabella
Honra la memoria de Isabella apoyando a niñas y niños con cáncer y en situación vulnerable
02
Fundación Chocho
Desde 2010, al lado de las familias de niñas y niños con cáncer
03
Bruno Tocando Corazones
Fundación en favor de niñas y niños con cáncer
04
Y otras que prefiere no nombrar
Donativos anónimos, en dinero y en especie
Una Navidad con Las Cenas de Isabella

Una noche que nadieahí va a olvidar.
Cada regalo llevaba escrito el nombre de una niña o un niño. No era un juguete cualquiera: era uno pensado para esa persona.
Hubo Santa Claus, duendes, música, globos y una montaña de bolsas de colores que no dejaba de crecer. Hubo risas, abrazos y pequeños que, por una noche, fueron el centro de todo.
Esa noche fue posible gracias a Las Cenas de Isabella y a la donación de Horacio. No se regalaron solo juguetes: se regaló una experiencia que se queda para siempre.

La persona detrás del empresario
Un gran empresario se notaen sus resultados. Una granpersona, en cómo trata a los demás.
El mismo criterio con el que desarrolla compañías lo lleva a entender que el éxito tiene que servir para algo más grande que los negocios.
Es generoso sin hacer ruido, cercano con quien lo necesita y firme en lo que cree. Esa mezcla de audacia para los negocios y sensibilidad para las personas es lo que lo hace distinto.
Porque al final, lo que queda de alguien no es lo que tuvo. Es lo que compartió.



